Seguínos

  salidaacomer

  catandocervezas

  Facebook

  Twitter

  Youtube

  Google +

  Instagram

  Pinterest

andresapolo30

andresapolo30

Friday, 25 December 2015 17:01

MADRE MONTE

Por David Alavarado

https://plus.google.com/109949751119820751351

Incursionar en el mundo cervecero colombiano me llevó a hacer un curso de certificación de elaboración de cerveza para, obviamente, poder producir lo que algún día será mi propia marca de cerveza; este curso me lo impartieron grandes cerveceros artesanales, que, para mi sorpresa, tienen su propia marca de cerveza artesanal y producen buenos y variados productos de una gran calidad. La sorpresa aumentaba a medida que impartían el curso, el manejo del tema sumado con forma creativa de utilización de los enseres para cocción de las cervezas artesanales abren la imaginación en cuanto a elaboración cervecera.

01 grupo

La experiencia del curso es única para los amantes de la cerveza, y para los que no quieren perder su “virginidad” en temas de cerveza, porque da una visión de la gran cantidad de cervezas que se pueden fabricar además de que la calidad de cervezas en el mercado puede ser mejor. De esto, como he dicho en otras entradas, da cuenta que el 99% del mercado, colombiano, lo controla una gran “simbiosis cervecera”. Esta simbiosis, en una explicación breve del término acuñado por mí, consiste en muchas marcas que no se interpelan las unas a las otras, su comunicación no gira en desacreditar a la competencia, más bien respetan el nicho de mercado especifico de cada marca lo que genera una simbiosis equilibrada de estas respecto a su consumidores para hegemonizar ganancias.

02 Madre monte

El otro 1% son unas pocas cervecerías artesanales que compiten con productos fuera de la gama de la gran competencia. Es acá donde rescato una marca como Madre Monte que además de impulsar la cultura cervecera retan, no solo al paladar con nuevas y deliciosas cervezas, a la marca hegemónica monopolízante con una propuesta valiente que incursionar en un mercado dominado. Estos dos cerveceros artesanales, Juan Palacios y Johnny Guerrero, demuestran que para preparar cerveza solo hace falta ganas y amor por lo que se hace.

03 cerveza con lupulo

Abrir la conciencia cervecera y perder la “virginidad” de cervezas artesanales requiere valentía para salirse de lo establecido y ser un poco rebeldes, como lo son en Madre Monte.

Y mientras se encuentra el valor para probar cervezas artesanales solo puedo decir.

A por las polas!!!

Este artículo fue publicado primero en el blog de David Alvarado, síguelo:

http://catandocervezas.blogspot.com.co/

Friday, 11 December 2015 14:23

¡QUÉ BUEN RESTAURANTE! - SALÍ A ROMERO

02 En romero avisoEl plan de salir a un restaurante me emociona siempre hasta un punto casi infantil. Cuando tengo claro que en mi futuro próximo voy a disfrutar de una experiencia en un restaurante, me es imposible no sufrir de algún grado de ansiedad; y me voy a atrever a llamarla, sana ansiedad.

Yo tengo claro desde hace mucho tiempo que comer es un acto importante, siempre. Cuando estaba pequeño recuerdo que mi mamá se esforzó por que las comidas tuvieran una hora fija para ser servidas. Cuando nos sentábamos a comer, normalmente lo hacíamos juntos mis hermanos y yo y comíamos mirándonos a los ojos; no había elementos que nos distrajeran como la televisión al sentarnos a la mesa, mucho menos celulares o tablets, es más, si el teléfono (del qué recuerdo como si fuera hoy que era de esos de disco de marcado y lucía un color rojo brillante) sonaba, simplemente se ignoraba o en el peor de los casos, se le empujaba una perillita que traía debajo para callar la molesta campanita hasta que se terminara de comer. Por lo general no le ponía problema a lo que fuera que me pusieran en el plato; doña Victoria no tuvo que pelear conmigo para que me le tomara la sopita, sin embargo y en eso aún hoy puede contar con que la voy a desobedecer, jamás he sido ni seré capaz de comerme algo que tenga un asomo de remolacha.

03 ventanita de romeroAl crecer, algunas circunstancias que la vida te hace pasar y que no comprendes muy bien en el momento mismo que lo vives, pero que luego ves en retrospectiva y agradeces profundamente, hicieron que le tomara más aprecio al acto de comer, y más, mucho más aún, a la oportunidad de salir a un restaurante, a un lugar en el que tienes varias opciones y puedes elegir una, la que más te guste. En mi opinión, esa posibilidad es el producto de la más divina libertad: poder comprar, poder degustar lo que se te antoje. Tener un menú entre las manos entonces es un momento culmen antes de la consumación del acto. Y nada mejor para consumar el acto que salir con la media costilla a un buen restaurante en el que el ambiente sea más que perfecto para el romance. ¿Se nota mucho el doble sentido?

Total. Un fin de semana cualquiera de esos en los que la noche está fría y necesita que se le suba la temperatura, mi esposa y yo decidimos salir para estar juntos en un buen restaurante, tomarnos unos vinos, conversarnos al oído y llenar no sólo el estómago con una deliciosa comida, sino, colmar el alma con la buena compañía que solemos hacernos.

04 Carta de Menú de Romero MedellínComo la idea era tomarnos una copa y en Colombia ya eso no es posible si estás conduciendo, tomamos un taxi y le pedimos que nos llevara hacia la calle diez del Poblado. Sobre la carrera treinta y tres, justo en la esquina está ese nuevo descubrimiento para mis sentidos, del cual ya había escuchado hablar bastante y que quería comprobar por mí mismo. Romero es un restaurante cuya propuesta es la comida artesanal. La carta es corta, precisa, sustanciosa, en mi opinión personal, exactamente cómo debe ser. No se desmadran en ofrecer de todo a todo el mundo, concepto errado de muchos en el que hay tanto para ofrecer, que terminan entregando mal el producto y haciendo menos interesante la experiencia.

05 Jarra de sangría en Romero MedellínEn fin, al llegar a eso de las ocho de la noche, lo primero que me impresionó fue la bonita decoración del lugar; la iluminación es perfecta para tener un encuentro íntimo con la buena comida y la compañía. Los elementos decorativos se me antojaron sobrios e impactantes y la mueblería es muy atractiva y cómoda. Tan sólo entrar, fuimos abordados por una señorita que nos llevó a nuestra mesa para dos, previamente reservada vía telefónica. El lugar elegido para nosotros no podía ser más perfecto, pues la mesa estaba apuntalada al frente de un ventanal con vista a la calle; y aunque cómo dije, era una noche fría, la vista de unos árboles, la iluminación exterior, la madera de la ventana y el pequeño balcón, me hicieron transportarme a otro lugar…  no sé cómo explicarme, pero no me sentía en Medellín, en realidad estaba lejos, muy lejos.

06 Cazuela Maremonti Romero Medellín

El lugar estaba lleno, nosotros no teníamos afanes y le dijimos a nuestra mesera que se relajara con nuestro pedido; no lo queríamos rápido, deseábamos disfrutar, disfrutarnos con paciencia. Pedimos una jarra de sangría y nos tomamos la primera copa lentamente. Quisimos acompañarla con una entrada: Cazuelita maremonti, una exquisitez que me hace agua la boca con sólo recordarla. Esta delicia trae camarones en su punto, unos cuantos aromáticos y sabrosos mejillones, tomaticos cherry que con su acidez equilibraron muy bien los quesos madurados derretidos y combinaron muy bien con las especias y la salsa que llevaba un toque dulzón, nada invasivo. Para acompañar la cazuelita, o mejor, para untársela, el plato trae unas rodajas de pan francés tostadas al horno, humedecidas con aceite de oliva y salsa pesto.

07 Mixto solomito Romero Medellín

Conversación, risas, coqueteo y se llegó la hora del pedido del plato principal. Esto fue llegó a la mesa: Para mi esposa un Mixto Solomito. El olor del plato es indescriptible, es de esos para los que se necesita una arepa para pasarlo, sólo el olor. El sabor del  medallón de carne es mejor, ahí por el contrario no querés que nada te lo interrumpa. Jugosos, sabrosos, en su punto. Vienen acompañados de pastas –qué tú puedes escoger entre espagueti, fettucine o linguini– en salsa de champiñones y un poco de queso parmesano rallado y unos espárragos, me atreveré a decir que al vapor. ¡Qué buen plato!, deliciosa combinación entre la carne, las pastas con su salsa y los vegetales. Esta es una muy buena opción para los amantes a la carne.

08 Pastas Fetuccine de salmón y riccota Romero MedellínMi plato fue unas pastas fettucine de salmón y ricota. Qué plato tan sencillo, pero sencillamente delicioso. El queso derretido en la salsa, el salmón ahumado en lonjas delgadas que parecía bacon, la albahaca aromática y equilibradora me sacaron más de un: “hummm” con los ojos cerrados. Me lo disfruté desde que me lo pusieron en frente, hasta que dejé limpio el plato y deseando estar solo para chuparme los dedos y el plato. Lo siento pero es verdad, porque sin mentirles, no soy muy amante a las pastas, me parecen aburridas, que el paladar se cansa pronto del mismo sabor, pero éstas… en serio, éstas, marcaron un hito. Me encantó.

09 pizza dulce Romero MedellínCuando creímos que había terminado la experiencia, la mesera nos sugirió un postre, yo la verdad no estaba muy animado, por lo general nunca lo estoy para comer dulce luego de un plato  de sal tan rico, pero mi esposa pidió que nos recomendara algo. Comenzó a mencionar algunos, pero cuando dijo “Pizza dulce de chocolate y fresas”, algo hizo click en mi cabeza. Verán, Romero es reconocido por sus pizzas; las personas que me han hablado de él siempre me han recomendado comerme una y la verdad, para esta ocasión que tenía un toque romántico, no creí conveniente comerme una, así pues, que cuando la niña nos ofreció la pizza dulce, simplemente le dije que nos la trajera.

¡Deliciosa! Es una cosa rica, no creí que pudiera decir esto, pero de verdad que me impactó, pues la masa es delgada y muy crocante, la bañan con marsmelow derretido, salsa de chocolate y le agregan al salir del horno, fresas frescas. Es pequeña, es decir, probablemente está pensada para una sola persona, pero la cortan en cuatro porciones y dos para cada uno es más que suficiente. Me encantó.

10 Aviso interno de Romero MedellínSalí pues al restaurante Romero en busca de una noche romántica con mi esposa, con ganas de vino y buena comida y terminé obteniendo eso y mucho más. El servicio es impecable, siempre tuve a dos meseras pendientes de mis necesidades, al pedir la cuenta se me acercó la administradora y nos pidió que le calificáramos la experiencia con palabras; no tuve nada distinto qué decirle que ¡Maravillosa! Me encantó este restaurante. Por eso te puedo decir a vos, Salí a Romero, en plan de pareja está perfecto, pero si quieres, en plan de amigos, de familia o de trabajo funciona más que bien. La comida es excelente, la atención mejor y los precios son más que justos. Salí, no te vas a arrepentir, porque a todos nos gusta salir, a comer, a viajar, a vivir.

Este artículo fue publicado primero en la revista M&T. 

¿Quieres ver la publicación? sigue este link: http://mytmagazine.com/index.php/entretenimiento/weekend/209-sali-romero

Saturday, 05 December 2015 20:10

SALÍ A TOMARME UN CAFÉ CON MUCHO AMOR

01 diego BuitragoTomémonos un tinto, seamos amigos. Esta frase popular famosa por hacer parte de un comercial de televisión protagonizado por René Higuita, es sin lugar a dudas una de las más pronunciadas a lo largo y ancho del país todos los días y a cualquier hora del día. El café une y reúne, el café despierta, despabila, es el mejor acompañante en una trasnochada, el café se usa para demostrar amor, aprecio, comprensión, el café es un amigo, compañero de oficina, es un amante. Colombia ha sido por mucho tiempo un país reconocido por su café. En muchas partes del mundo lo aprecian y valoran por su suavidad, por su aroma. En algunos países se pagan grandes cantidades de dinero por una sola taza porque es un privilegio. Hace poco, uno de los principales patrocinadores de los juegos olímpicos de invierno en Sochí, Rusia, fue precisamente la marca Café de Colombia y miles de personas de todo el planeta tuvieron el placer y el privilegio de tomar café en medio del terrible frío que hace en este apartado lugar de Europa. Y nosotros nos lo podemos tomar en cualquier momento ¡Qué orgullo¡ ¿Verdad? Sin embargo, lo que muchos no saben, es que para podernos tomar un verdadero café colombiano, nos tocaría irnos para el exterior. Lo que casi nadie sabe es que el café que nos tomamos aquí en el interior del país, es sólo aproximadamente un 10% colombiano, el otro 90 es importado, y ese 10% que nos tomamos es un café de muy baja calidad que se conoce como café pasilla, el cual tiene mal olor y mal aspecto y que por tanto deben retostar y requemar para que al consumirlo no nos parezca tan feo.

02 adnres en cabina

Bien, cómo sabemos tan poco sobre nuestro café y cómo es un tema tan apasionante, invitamos a Diego Buitrago, un barista 


profesional con certificación internacional, que ha venido al programa a contarnos sobre este producto del que nos sentimos tan orgullosos y del que debemos seguirnos sintiendo así. Él nos va a contar muchos secretos interesantes sobre el café y nos va a abrir los ojos con respecto a muchos aspectos que ignoramos y que es hora de comenzar a conocer para poder aprender a tomarnos un buen café, un verdadero café de Colombia. Porque eso es lo mejor de todo, gracias al trabajo de él, y de otros importantes baristas colombianos, eso ya es posible, ya no es un privilegio para los extranjeros. Por eso qescuchá Salí a tomarte un café de Colombia con mucho amor.

03 en cabina todos

Definitivamente nos hace falta conocer mucho sobre nosotros mismos, sobre aquello que nos hace sentir tan orgullosos. Diego nos abrió los ojos con respecto a este tema, llegó la hora de abrir la mente y poner a disposición nuestras papilas gustativas para empezar a reconocer ese sabor que es tan nuestro, que nos representa en el mundo y que ignoramos por completo. ¿No me van a decir que no quedaron antojados de tomarse un buen café luego de este programa? Pues eso es lo que pretendemos en Salí, invitarlos cada semana salir a realizar actividades nuevas, a conocer un poquito más sobre lo que somos, lo que nos compone y a aprender a sentirnos orgullosos de verdad por lo que de verdad vale la pena. Así pues que Salí a tomarte un café con mucho amor, pero que sea de Colombia, del bueno, vamos a exigir que nos sirvan un café del que nos ha hecho famosos en el mundo, un café 100% Colombiano y por ahí derecho apoyamos a nuestros campesinos caficultores. Porque a todos nos gusta salir, a comer, a viajar, a vivir.

Escucha el programa aquí:

 

 

Monday, 23 November 2015 20:17

SALÍ A “ENCHULAR MI MÁQUINA”

05La humanidad literalmente comenzó su viaje cuando siendo primates, decidimos bajar del árbol que nos protegía en las alturas y comenzamos a recorrer distancias enormes en busca de comida. Empezamos a conquistar el mundo cuando dominamos a otras bestias, más grandes, más fuertes, para sobre su lomo someter otras tierras, otras culturas. Pero cuando descubrimos que la fuerza animal podía ser superada por la fuerza mecánica, se nos quedó pequeño el planeta y ahora vamos en camino de otros mundos, así que el futuro se nos pinta, conquistando incluso, otras galaxias.

06Cuando Hennry Ford en el año 1908 lanzó su famoso Modelo T o Lizie, como fue conocido luego, le entregó a cada ser humano la posibilidad de conquistar el mundo de manera individual. Ya no se podía llegar solamente hasta donde te pudieran llevar tus propias fuerzas, ahora se podía ir hasta dónde aguantaran “las nachas”. Hoy por hoy, es mucho el trecho que se ha andado desde el modelo T, y no me refiero al kilometraje recorrido sobre cuatro ruedas, me refiero en realidad a que esas cuatro ruedas ya no son necesariamente cuatro, pueden ser seis, ocho, hasta treinta y dos. Ya no sólo son dos plazas o sillas para viajeros, son sentados 36 de pie 25,  y hasta más. Ahora tenemos aire acondicionado para los climas cálidos, calefacción para los gélidos, podemos viajar escuchando música, con televisión, video juegos, hasta internet. Es más, muchos viven en sus propios vehículos con más comodidades de las que puede tener una buena parte de la población mundial. Hoy en día se puede hablar de un verdadero culto a los automóviles.

03 Hace mucho rato que dejaron de ser una máquina para transportarse, ahora representan un estilo de vida, te dan además de satisfacciones, estatus, poder, en fin. Ya la cosa no se resume sólo en tener carro, ahora la tendencia es que tu carro te represente, te preceda, tenga personalidad propia y/o refleje la tuya; Ahora queremos que nuestro automóvil, sea como nosotros, único. Ahí es donde entran en el juego personajes tan especiales como nuestro invitado a este programa, John Jairo Tangarife, más conocido como “Jota”, un empresario que sabe muy bien de esto que les estoy hablando, de la necesidad en crecimiento que hay en todo el mundo y en especial en nuestra ciudad, de personalizar tu vehículo. Él aceptó mi invitación para salir en Salí, a hablarnos de un mundo que les confieso me es ajeno, pero que a la final, no tanto. El mundo de los lujos para vehículos, de tierra, mar y aire, porque no aplica sólo para los carros, ya se darán cuenta. Escuchen este programa que está más que interesante, porque vamos a aprender mucho sobre el apasionante mundo de los carros personalizados, por eso el programa de hoy se llama, Salí a “enchular mi máquina” o si lo prefieren a “engallar mi nave”.

04Finalmente creo que todos hemos customizado, personalizado, enchulado, engallado nuestras máquinas o queremos hacerlo algún día, porque como nos lo cuenta “Jota” en este programa, el sólo hecho de cambiarle las farolas delanteras, ponerle un radio más a nuestro gusto, o incluso reemplazar el ambientador, se puede considerar una personalización de nuestro vehículo. A todos nos gustan las cosas a nuestra manera, sentirnos cómodos con lo que tenemos, con aquello que nos gusta y sentir que somos diferentes es algo que nos ocupa gran parte de nuestras vidas, así que ¿por qué no hacerlo con nuestro vehículo? Habrá algunos a los que les gusta ir más allá y llegar hasta el Car Tunning o el Car audio, habrá otros con unos gustos más sencillos y menos costosos, sin embargo en lo que si estamos de acuerdo es que luego de este programa nos hemos dado cuenta de que a todos nos gusta “engallar” de alguna manera a nuestra nave. Como el tema es tan apasionante y cada día tiene más seguidores, hicimos este programa que esperamos se lo gocen tanto como nosotros, Salí a enchular mi máquina.

08 en EnvilujosP.D. Resulta que esto que leen a continuación lo he escrito luego de realizar el programa con Jota. Por eso el Post Data. Resulta que en realidad Salí a enchular mi máquina a Envilujos. Cansado de la inseguiridad y luego de escuchar los beneficios de la polarización de los vidrios del carro, decidí ir dónde mi querido amigo y procedimos con el proceso de mejora de mi carro. Nos sentamos a conversar y mientras me adentraba más en el mundo de los lujos de los vehículos, un mago de esos que trabaja con él, se encargó poco a poco de hacerme un sueño realidad.

09 Enchulando mi máquina en Envilujos

Yo muy curioso comencé a andar por el almacén y a preguntar como un niño sobre todo lo que veía y no comprendía, así me di cuenta de mil cosas que hay en este apasionante mundo y que desconocía totalmente. Me mostró unas plumillas de silicona que son más flexibles, a la vez que hacen más efectiva la limpieza del parabrisas, además de que hace que se vea más... deportivo. Me llamaron mucho la atención. Pasé luego a otra estantería y me encontré con artículos para cambiar la apariencia interior del carro: desde cobertores de la cabrilla y de las palancas de cambios y de freno de mano personalizadas con colores y materiales para todos los gustos, hasta aromatizadores para mantener oliendo bien el interior del auto. Pasamos luego a los aparatos electrónicos, equipos de sonido para escuchar no sólo radio, sino para bajar tu música desde una Flashdirve USB, hasta equipos de video DVD con pantallas Hi Definition para ver y esuchar tu música favorita.

10 Envijujos de EnvigadoEstos equipos se pueden conectar a tu Celular via Bluetooth y amplificar tus llamadas...   maluco para los que tienen amiguitas y contestarles con la doña al lado ¿o qué? Me mostró un equipo muy apetecido por los conductores jóvenes: un parlante conectado a un micrófono para hablarle al del carro de adelante. Luces para hacer ver tu vehículo como una nave espacial, plantas para amplificación del sonido, sellos de seguridad para los empaques de los espejos retrovisores y de los vidrios laterales. Obviamente rines de lujo y llantas especiales, calcomanías con motivos desde muy femeninos, hasta las llamas y calaveras dignas del Hell Rider... en fin, es un universo completo en el que un hombre adulto, amante a los carros, se puede convertir en un pequeñín en una tienda de dulces.

11 al frente de Envilujos

En unas cuantas horas mi máquina ya estaba lista. Polarizada de vidrios laterales y trasero. El trabajo quedó impecable y lo mejor de todo es que tiene garantía de diez años ¿lo pueden creer? Tiene filtro UV y lo he comprobado en estos días extraños de intenso sol y lluvias torrenciales, pues le puedes poner los brazos a la luz que atravieza el vidrio y te dá esa sensación de tranquilidad y portección de los dañinos rayos ultravioletas, porque no te quemas, apenas y sientes una caricia. El porcentaje de opacidad está perfecto, me da privacidad y tranquilidad y nadie tiene por qué molestarme. Me declaro feliz, y puedo recomendárselo a todo el mundo, ya estoy antojado de varias cositas más. Yo ya Salí y enchulé mi máquina o engallé mi nave con Jota en Envilujos, ahora te toca a vos. Salí a hacerle una o dos, o tres mejoras a tu máquina, con los mejores y no te vas a arrepentir...   ¡Ah! y lo mejor es que Jota le está dando un regalo a todos los que vayan, consuman productos por un valor de $90.000 o superior y digan que se enteraron por Salí-

¿Qué estás esperando? Yo Salí y estoy feliz, ahora te toca a vos.

   

Escucha el programa aquí:

 

01 Boricuas en Santa Fe de AntioquiaBien, esta es la continuación de mi aventura de viaje por tierras antioqueñas con mi nuevo grupo de amigos de Puerto Rico. Si no has leído la primera parte de este viaje, haz click aquí para ponerte al día. Cuando comencé el relato quise hacer referencia a las frases de cajón y de lo molestas que son algunas veces cuando las escuchas, sin embargo también me vi en la obligación de defenderlas porque para escribir estas entradas me ha tocado usar varias y siento que me faltan un poco más. Pues bien, el viaje que estos turistas boricuas realizarían sería toda una maratón, pues vinieron a Medellín a conocer lugares interesantes en la ciudad y sus alrededores para construir y realizar planes turísticos para las agencias y operadores de turismo que representan en su país. El día que Salí con ellos el plan estaba partido en dos, en la mañana visitaríamos a Santa Fe de Antioquia, hermoso pueblo en el que nació Medellín y en la tarde iríamos a tener contacto cara a cara con la cultura cafetera, justo en la región en la que nació y creció el café que nos hizo famosos en el mundo.


02 Carreteras de AntioquiaEl viaje hacia el suroeste antioqueño comenzó luego de que fuéramos a conocer el puente de Occidente. Desde ahí comenzamos a rodar por una carretera conocida como la marginal del Cauca que tiene una extensión de unos ciento diecisiete kilómetros hasta Peña Lisa, eso significa que pasaríamos unas dos horas y media entre curvas, sin embargo fue un poco más de tiempo por culpa de un derrumbe en medio de la carretera que nos retrasó una media hora más. ¿Qué les puedo decir de este trayecto?, pues que fue algo cansador, pero que al lado de un grupo de personas que goza de tanta energía no lo fue tanto. Es decir, siempre había una broma a flor de piel, la música alegraba el camino y uno que otro se cantaba alguna canción o pedía otra que los hacía casi que bailar. Claro, tuvimos que detenernos por unos minutos más para que un arriero y su rebaño de vacas nos dieran la oportunidad de tomarnos un par de fotografías de esas que sirven para postal.

03 Tomando jugosCon esas más de dos horas de camino sobre la espalda… qué digo sobre la espalda, en las nalgas —lo siento pero no hay porqué buscar una forma bonita de expresar esto—, por fin llegamos al corregimiento Peña Lisa, lugar en el que nos dimos un merecido descanso para estirar las piernas, refrescarnos y comer algo. El estadero en el que nos detuvimos goza de mucho reconocimiento entre los viajeros de estas vías por su buena comida, por sus jugos naturales y por… no nos hágamos tarugos como decía “la Chimoltrufia”, porque sus baños son un remanso para el alma, y en especial para la vejiga. Este lugar es caluroso y húmedo y por eso no hay nada mejor que un jugo de frutas de la región; bebida que eligieron en especial las mujeres del paseo y por supuesto nuestro conductor Alejandro.

05 tomando cervezasY como los caballeros las preferimos rubias, nos pedimos unas buenas cervezas nacionales. Cómo ya era hora del almuerzo y los estómagos estaban inquietos, se hizo la sugerencia de almorzar allí, sin embargo, Julio no lo permitió pues en Jericó nos tenían planeado un encuentro cultural con la comida típica de nuestros ancestros.

06 empanadas en la mesaAsí pues que a la mesa llegó un tentempié también muy propio de la cultura paisa, las empanadas de iglesia, o también conocidas como “empanadas aseadas”, porque no tienen ni un mugre de carne, o “empanadas de carne de diablo”, y como el diablo no existe, pues entonces no tienen carne. Este entremés o mecato como lo llamamos aquí, es un envuelto de maíz frito que trae al interior papa cocida con hogao o guiso de tomate rojo con cebolla larga, se sirve con ají dulce o picante, limón y/ o guacamole para agregarle según el gusto del comensal; el ají para nosotros es una salsa que se hace con ají o pimiento, cebolla, limón, cilantro y otras cosas sabrosas dependiendo de la región en la que se prepare; se lo sirve frío o al clima y es muy apetecido para cambiar o agregarle sabor a muchos platos, en especial sopas como el mondongo, el sudao, el sancocho incluso a los fríjoles y fritos como las empanadas, las papas rellenas, los pasteles de pollo, la arepa de huevo, en fin; conozco a quienes se lo ponen hasta a la arepa. El encuentro cultural con mis amigos boricuas y esta comida típica lo voy a calificar como exitoso, pues vi muchas caras felices y sonrisas de aprobación.

07 Alto de las nubes JericoRepuestos luego del descanso, abordamos de nuevo nuestra “Guagua” para continuar con el viaje, al que le faltaba todavía por lo menos unos cuarenta minutos más de camino. ¿Saben algo? A estas alturas alcancé a notar un poco de cansancio en mis compañeros de viaje, sinceramente ya la energía no estaba tan alta, noté quejas y reclamos en uno que otro comentario pues fue un tanto pesado el viaje, pero para mis adentros sonreía un poco con una seguridad especial, pues sabía que lo que se venía los iba a dejar “listos y arreglados” como decimos por estas tierras, lo que significa que terminarían enamorados y felices; las experiencias que les aguardaban serían maravillosas y les cambiaría la perspectiva de nuevo. Llegamos por fin a Jericó, un poblado hermoso y muy reconocido en el país entero que queda en lo alto de una montaña muy grande desde la que las demás montañas se ven pequeñas. La subida hasta allá es digna de una prueba de resistencia para el estómago de cualquier viajero.

08 Helicóptero y GuaguaAl llegar, la sorpresa preparada por nuestro amigo Carlos Vanegas, experto en turismo de Jericó y para Jericó quien construyó para Julio toda la aventura para el grupo en su pueblo natal, fue no entrar al casco urbano del poblado sino sobrevolarlo… pero no se confundan con la fotografía en la que hay un helicóptero al lado del microbús, ese es el de la gobernación de Antioquia, pues el gobernador visitaba el pueblo junto con algunas otras personalidades con motivo del lanzamiento de la moneda de cinco mil pesos colombianos, que se hizo en honor a la primera y única santa que tiene el país, la Santa Madre Laura, quien nació e hizo parte de su labor en Jericó. Ésta es una de las razones por las que este poblado es tan popular y visitado, el turismo religioso, además de por todas las posibilidades turísticas ecológicas, históricas, deportias y recreativas que ofrece; entre ellas, sobrevolar la región en helicóptero también; sin embargo éste no era el caso, pues nosotros lo haríamos en teleférico.

09 Teleferico JericoEn el aire comenzamos a recibir información del pueblo y sus encantos por parte de Carlos y la mirada de cansancio en los ojos de nuestros amigos comenzó a cambiar para admirar la imponencia del paisaje. En el estadero de la estación Las Nubes del teleférico aprendieron un poco sobre la indumentaria típica de los habitantes de la región.

10 Carriel antioqueño de JericoLes llamó especialmente la atención el Carriel, bolso de cuero traído hace más de doscientos años desde Europa y adoptado y adaptado por la cultura paisa que lo convirtió en uno de sus símbolos culturales. Éste artículo es manufacturado en guarnielerías, fabricas artesanales de artículos de cuero, y las más famosas son las jericoanas. Tiene entre doce (12) y catorce (14) bolsillos, de los cuales varios son secretos y otros son falsos; éstos se hace a pedido del dueño y no se pueden conocer por nadie más, pues es ahí donde se esconden “secreticos” que no deben descubrir personas ajenas como por ejemplo la esposa del dueño ¿no sé si me entiendan? <Guiño, guiño>

11 caminata en las nubes jericoDe ahí, venía una parte del camino que se haría a pie; subiríamos por un sendero natural que hace parte del Parque Natural Las Nubes, famoso por sus balcones naturales desde donde se pueden ver las maravillas naturales con las que papito Dios bendijo esta región. Aquí la cosa se puso a otro precio, pues el aire es un poco más delgadito y el cansancio se sintió más aguzado. Ya no estaban cansados mis amigos, estaban incluso aburridos y para colmo de males se nos enfermó Arlene hasta el punto de que a medio camino se tuvo que sentar para reponerse un poco y devolverse para la estación del teleférico. Eh aquí el susto del paseo, ese que no puede faltar para que sea un paseo completo. Por fortuna no pasó a mayores consecuencias, fue un bajonazo de azúcar que se pudo curar con una buena porción de “arequipe”, conocido también como “Cajeta” o “dulce de leche”.

12 Picnic con el mejor cafe del mundoEl resto del grupo completó el recorrido hasta llegar al lugar que nos tenían reservado un picnic paisa típico: un claro en lo alto de la montaña en el que sobre un par de manteles a cuadros reposaban un par de canastas de mimbre, varios “fiambres” y unas deliciosas muestras de nada más y nada menos que el café galardonado el 2015 como el mejor café del mundo.

13 picnic fiambre antioqueño

La idea era sentarnos sobre la grama al aire libre y disfrutar de la comida y el café. Bien, el plato que se nos ofreció se llama “fiambre”, este es el verdadero plato típico de Antioquia, no es la bandeja paisa como muchos creen, o bueno, la bandeja es el “nuevo plato típico” desde hace unos sesenta años más o menos, el fiambre por el contrario, es lo que comieron los pioneros y fundadores de estas tierras. Fiambre significa carne seca o comida fría… y aquí comenzó cristo a padecer. Lo siento pero voy a hacer honor a la verdad, esta vez el choque cultural fue un verdadero choque, la experiencia siento que no fue tan buena y es justo decirlo y entenderlo, pues el impacto que sufrió mi nuevo grupo de amigos al ver la comida fue más que expreso en sus rostros al destaparlos.

14 fiambre antioqueñoEl fiambre es un envuelto en hojas de plátano o de biao, trae arroz hervido, fríjoles, chicharrón, carne en polvo, huevo duro, tajadas de plátano maduro, papa cocida y tres o cuatro productos más dependiendo de quién lo prepare, por costumbre se come a temperatura al clima y eso en Jericó y a la altura en la que estábamos significa, frío, helado si se me permite. Es una bomba de carbohidratos y proteína que nuestros ancestros se llevaban para soportar una larga jornada de trabajo en el campo; los paisas lo adoramos y nos encanta llevarlos para nuestros paseos al campo abierto, al río, o a aquellos que son muy largos por carretera, pero hay que entender que no le guste a todo el mundo, en especial porque es un plato frío, que si bien se puede calentar al baño maría o en agua hervida, para hacer honor a nuestras costumbres no lo hacemos y eso impacta no tan positivamente a aquellos que no son paisas. La experiencia entonces la tendré que calificar como “traumática” para no llamarla mala. Algunos ni siquiera comieron, la mayoría picó aquí y allá por respeto y educación y pocos se la terminaron toda, esos fuimos los paisas por supuesto, y entre ellos, un paisa les ayudó a algunos a terminarse lo que no quisieron ¿Adivinen quién… fui?

Sí quieres saber un poco más sobre el fiambre, mira esta entrada anterior que hice con video y todo: click aquí

15 boricuas en jeepao

Lo que sí aceptaron todos con agrado e interés fue la taza de café que cerró el momento muy bien. Éste se llama precisamente café Las nubes y es producido en la finca de propiedad de Carlos, nuestro guía jericoano. Yo no puedo explicarles el placer que produce tomarse un café de esta calidad, el sabor es delicioso, es... aromático, sabe a frutas en un principio y al terminarse, el último bouquet es dulce, sabe cómo a panela.


De ahí bajamos de nuevo al lugar en el que habíamos dejado el microbús. Por instinto, tal vez desesperados y con ganas de darle prisa al siguiente paso, mis amigos boricuas corrieron a subirse al vehículo y no se imaginan las caras que pusieron cuando les dijeron que debían bajarse, pues no era hora de volver a la guagua todavía…  no, no señores, ahora tenían que subirse a dos vehículos en los que por tradición los locales transportan el café desde sus fincas hasta el pueblo para venderlo. En el departamento del Quindío se les conoce como Jeepaos, entonces, parece que comprendieron que por fin, iban a comenzar a vivir la aventura que tanto habían estado esperando y los vi de nuevo, felices.

16 finca la nohelia JericoFue así como llegamos a la finca La Nohelia, una de las más reconocidas de la región. Ahí nos esperaba John, un caficultor hijo de caficultores que un día decidió que haría lo mismo que sus padres y sus abuelos, pero diferente. Sé que suena raro pero así es, pues este joven emprendedor, decidió que cultivaría café, pero el mejor café del planeta y que además de eso su finca se convertiría en una ventana para que el mundo supiera un poco de eso de lo que él sabe tanto: por eso hoy en día tú puedes ir a su finca, quedarte en su cabaña hotel, que está construida con materiales de la región y con una arquitectura nada convencional; puedes tomarte el mejor café del mundo, pues se ganó el premio junto con el de Las Nubes de Carlos Vanegas, nuestro guía, pero además de tomártelo, puedes ir a recolectarlo en la plantación, aprender a despulparlo, beneficiarlo, seleccionarlo, secarlo, tostarlo, molerlo y empacarlo para llevártelo para que te puedas preparar tu propio café en casa. ¿Cómo la ven?

17 bienvenida a la Nohelia

La bienvenida a La Nohelia nos la dieron con un delicioso güandolo, que es una bebida hecha con panela, limón y en este caso jugo de maracuyá. La panela es una pastilla dulce muy dura que se derrite en agua; está hecha con jugo de caña que luego se reduce con fuego hasta que queda una melasa conocida como “Melao de caña”, esa melasa se endurece y a eso le llamamos panela. Nos dieron una charla sobre la plantación y sobre su maravilloso producto. John nos contó su historia como caficultor y de cómo su sueño ahora materializado ante los ojos de un grupo de turistas puertorriqueños. Ansiosos recibieron la noticia que estaban esperando, irían a recolectar café con sus propias manos y para eso les dieron una indumentaria adecuada.

18 cafetales de colombia

A cada uno le entregaron un sombrero de ala ancha para protegerlos del sol y una cesta de recolección que debían anudarse a la cintura para guardar allí la preciada carga que cada uno debería de conseguir. Al final, según palabras de John, se verificaría quién habría conseguido más y ese sería el ganador de un premio.

19 En beneficiadero del mejor cafe del mundoAsí no más ocho boricuas ahora felices que no se cambiaban por nadie, se introdujeron en una plantación de la cual se recoge el mejor café del mundo y se convirtieron en “Chapoleros”, esa es la palabra con la que se identifica a un recolector de café. Amaron esta actividad, todo cansancio, molestia, enfermedad, aburrición, malestar que tenían, simplemente desapareció. Ahora recolectaban granos, jugaban, cantaban, hacían bromas, se comenzaron a portar como los mejores chapoleros del mundo. La idea era recolectar mucho y meterlo todo en la cesta, luego ésta se pesaría y así se sabría quién era el ganador, y adivinen qué, varios se unieron para ayudarle a Edna, querían que se ganara el premio, y Edna ni corta ni perezosa aceptó la ayuda, ¡ah! Pero también se ayudó un poco ella misma, pues no sé de dónde se sacó una piedra bien pesada y la puso en el fondo de la canasta. ¿Ganó? Claro que sí, pues al final era todo un juego en el que se pasó delicioso, y el premio fue para todos, pues en realidad era obtener la experiencia más cercana y profunda con ese producto maravilloso.

20 secado del mejor cafe del mundoPasamos pues a las siguientes fases del despulpado, beneficio, selección y secado del café.  Para esto nos dejaron entrar a las edificaciones en las que se hace cada proceso. Conocimos así a uno de los primos de John, quien vive en la casa de en frente de La Nohelia. El calor humano y el de su esposa son abrumadores, nos acogieron con una alegría inmensa por estar en su casa, nos dejaron entrar no solo a su empresa, a su finca, a su casa, sino a sus corazones. El señor nos habló del amor que siente por la tierra y por el café, nos habló de música, de que su café le canta y nos enseñó a oírlo, fue simplemente hermoso. Su esposa quiso que los amigos extranjeros entraran a su casa, les mostró cómo vivían, en donde dormían, les entregó toda su vida en esa visita. Salimos de ahí cargados de energías renovadas, de amor.

21 Hospitalidad paisaY ustedes se dirán… pero bueno, tal vez ese sea su trabajo, están acostumbrados a hacer eso porque les pagan por el recorrido, pero no, ese tipo de hospitalidad es propia del paisa de montaña, del campesino y se los voy a confirmar con este otro relato, pues resulta que salimos de allí y caminábamos hacia La Nohelia, Manuel, Edna, Arlene, Carlos el guía y yo, rezagados del resto del grupo que ya había llegado, y entonces de una de las fincas del camino, fuimos saludados muy amablemente por sus dueños, dos ancianos que se dedican también a trabajar el campo y viven del café. Muy amablemente nos acercamos y sin más, como buen conversador, el señor nos preguntó de dónde veníamos, qué hacíamos y así se enteró de que ellos eran extranjeros, se sonrió muy especialmente y les dijo que les quería dar un regalo para que se acordaran de ellos, le pidió a Manuel su cesta y desapareció en la parte trasera de su finca. Mientras tanto, la señora le puso conversación a Manuel y nos invitó a todos a tomarnos un café en su casa, quería que pasáramos para atendernos. Apareció de nuevo el señor con la cesta llena de bananos, o plátanos dulces y nos los ofreció, nos dijo que nos los lleváramos, era su regalo. En especial quería que Arlene le recibiera el regalo, porque muy coqueto insistió alegando que esos bananos eran tan buenos, que con toda seguridad la haría crecer más... Le agradecimos y les dijimos que estábamos apurados, ya se hacía de noche y teníamos que volver a Medellín, y entonces los dos ancianos, al unísono nos dijeron: “Está muy tarde, estas no son horas de agarrar carretera, quédense amaneciendo aquí, mañana se van”. No sé a ustedes, pero a mí, que estaba ahí, estas palabras me conmovieron profundamente. Este tipo de hospitalidad, sinceramente, yo pensé que no existía ya, que en este mundo agitado y desconfiado, ya eso no se veía más.

22 flan de cafeEn La Nohelia nos recibieron de vuelta con un delicioso postre de café, muestra de que este producto lo tiene todo para ofrecer no solo en una tasa. Estaba delicioso, a todos nos terminó de dibujar una sonrisa más amplia sí se puede en el rostro. Nos tomamos luego un café y nos despidieron con un “los esperamos pronto de nuevo”…  todos y creo no me equivoco al afirmarlo, esperamos que así sea.

Llegamos al pueblo a eso de las siete y tomamos la decisión de comer antes de partir, pues para llegar a Medellín, calculábamos nos tomaría unas tres horas. Fuimos al restaurante de un primo de Carlos, William, dueño del hotel Río Piedra y cuyo restaurante nos ofreció una deliciosa comida que restauró por fin, los adoloridos y sufridos estómagos de muchos de los viajeros. Aquí sí se supieron desquitar, pidieron con “sopa y seco” como decimos acá. Hamburguesa, carne asada, comida tex mex, sopas, ensaladas, bebidas y postres se pidió en la mesa y uno a uno los platos esta vez, sí se quedaron vacíos.

23 cañon de cerdo con aros de cebollaSalimos del Jericó pasadas las ocho de la noche, satisfechos, contentos, cargados de experiencias y de bolsas de café, que viajarían con ellos a Puerto Rico para dar regalos a sus seres queridos y por supuesto, para consumir ellos mismos y recordar, supongo, todo lo en Jericó vivido. Así pues que llegaríamos a eso de las once de la noche según los cálculos. Cansados la mayoría nos quedamos dormidos. Por lo menos yo reconozco haber perdido la conciencia del todo por un muy buen rato. Mucho rato después me di cuenta de que el microbús no se movía, desperté confundido pues no había nadie en el interior, hacía un frío de los mil demonios y todo estaba completamente oscuro. Me despejé un poco y me bajé para darme cuenta de que estábamos atascados en medio de la carretera entre decenas de vehículos. Mis amigos boricuas se fueron a caminar carretera arriba para averiguar qué era lo que pasaba. Llegaron con la noticia de que había un accidente y de que nos tardaríamos un rato largo en salir de ahí. ¿Qué creen? ¿Devastación fue el sentimiento general?, pues no, todo lo contrario, aquí comenzó la rumba, porque como ellos mismos me lo dijeron, “en Puerto Rico nos bailamos hasta un funeral” y les juro que jamás en mi vida me había reído tanto. Todo se convirtió en una broma, cualquier cosa que hubiese pasado en el paseo se convirtió o en una chanza o en una canción, porque si de algo me di cuenta, es de que los puertorriqueños llevan la música en la sangre. Hoy en día tengo una canción en mi lista de favoritos en youtube que se llama “la botellita”, porque ellos a coro comenzaron a cantarla en medio de ese frío tan miedoso que estaba haciendo en el lugar en el que estábamos varados, ésta canción nos hizo calentarnos mientras la palmeábamos y Pedro la cantaba. Como me gustó tanto les pregunté por qué todos se la sabían y me contaron que es una canción de navidad, solo que no dice “Tutaina tuturumaina” como las nuestras aquí en Colombia, sino que dice, “Quitale el tapón, pon, pon, quítale el tapón”. Una hora después pudimos arrancar de nuevo y estábamos en Medellín pasadas la una de la mañana.

Cuando inicié estas entradas hice alusión a las frases de cajón, todo para prepararlos queridos lectores para escuchar la máxima de todas que se me pueda ocurrir, pero insisto, no puedo decir nada más honesto y que me salga desde lo más profundo del corazón que lo que estoy a punto de decir. Nunca he viajado a Puerto Rico, lo quiero hacer y no veo la hora de ir a conocerlo, pero sinceramente, creo que ya lo conozco, estuve ahí, muy adentro, porque conocí a unas personas extraordinarias que me mostraron como es este país, y sí, sonará muy cursi y muy a frase de cajón, pero yo ya conocí a Puerto Rico porque conocí lo mejor que tiene, ¡SU GENTE!24 boricuas en jerico

Por eso Salí a conocer a Puerto Rico en Santa fe de Antioquia y en Jericó. Nada podría hacerme sentir más afortunado y le doy gracias de nuevo a Julio Casadiego y a su empresa Colombia Travel Operator por brindarme esta oportunidad. Gracias a mis nuevos amigos Manuel Alberto Jiménez, Edna Joan Toro, Edna Edit Díaz, Pedro Alonso Cuevas, Luis M, Lucas Colón Colorado, Lola Mercado Mellado y a Arlene Mendez desde Colombia, fue un orgullo conocerlos y compartir con ustedes este grato día de aventuras, por acá los brazos siempre estarán abiertos para ustedes.

Yo ya lo hice, ahora te toca a vos, Salí a comer, a viajar, a vivir.

02 Calles de Santa fe de Antioquia¿Qué tal son ustedes para las frases de cajón? Apuesto a que muchos las aborrecen, les parecen falsas, que no terminan de expresar lo que realmente está sintiendo quien las pronuncia. Sin embargo si se llaman así es porque son usadas de manera muy general justo en circunstancias que son comunes y, finalmente se terminan usando porque tratar de precisar de una manera diferente o novedosa, algo que ya está más que definido no parece necesario. De entre miles que existen hay unas que son campeonas, por ejemplo, una que es muy normal escuchar en radio es: “Gracias por invitarme a tu programa, es un honor estar aquí contigo, les mando un saludo a todos tus oyentes y por supuesto a la mesa de trabajo”. —Aquí es dónde me permito la primera bobada del día— ¿Cómo así que a la “mesa de trabajo”? ¿Por qué no saludan mejor a los micrófonos que tienen más que ver con la comunicación? ¿No?

Otra frase de estas y que clasifica como una de las que preferiríamos no escuchar, es aquella que pronunciaría el encargado de una entrevista de trabajo para la que nos hemos preparado y en la que tenemos todas nuestras esperanzas puestas, cuando ésta termina: “Muchas gracias por venir, ya nos comunicaremos con usted… por favor no nos llame, nosotros lo llamamos”. No joda, ¿no me digan que es más bien desesperanzadorcita la frasecita?

03 Fuente de Santa fé de AntioquiaPero les tengo otra que no sólo desesperanza sino que hasta duele escucharla. Esta frase de cajón es para ese tipo de situación en la que se ha elegido un bonito lugar, o en su defecto uno alejado para que los gritos desgarradores de la víctima no se escuchen; todo está tranquilo, se siente una tensa calma, esa típica antes de que se desate la tormenta, el victimario toma las manos de quien debe escucharla para hacerle sentir que no tiene nada que temer y entonces se deja venir la frase: “Créeme, no eres tú, soy yo…”   ¡Aggggghhhhrrrrhrrhrhrhrh! Déjenme aquí quietico no más.

Total, frases de cajón hay muchas y como dije al principio es probable que no suenen muy sinceras, pero hay ocasiones en las que es uno mismo el que se ve obligado a usarlas porque es lo más sincero que puede decir. Yo mismo me estoy viendo en la obligación de usar algunas que terminarán de expresar justo lo que quiero para esta entrada. Y es que por invitación de Julio Casadiego de Colombia Travel Operator tuve la oportunidad de hacer un interesantísimo viaje con un grupo de “personas maravillosas”: ocho puertorriqueños a cuál más amable, divertido y “buena gente”, que vinieron a Medellín en representación de varias agencias de viaje y operadores de turismo de su país, a conocer una nueva propuesta ideada por Julio para que sus compatriotas, que cada vez más están prefiriendo a Colombia como destino, vengan a conocer no sólo la ciudad, sino varios de los hermosos pueblos antioqueños de los que nos podemos sentir orgullosos y debemos complaceros en mostrarle al mundo.

04 Puerto riqueños en MedellínEste grupo de Boricuas tenía menos de una semana para hacer un delicioso pero agotador recorrido por los sitios turísticos de Medellín y algunos pueblos cercanos; irían al pueblito paisa a conocer esta réplica de un típico pueblo de Antioquia construido en el Cerro Nutibara que está en medio de la ciudad; conocerían el Parque de Los Pies Descalzos, pasearían en la Línea J del Metrocable, se extasiarían con las obras del maestro Fernando Botero en la Plaza que lleva su nombre y vivirían el arte urbano y la transformación social en la comuna 13, con sus graffitis para la vida y sus escaleras eléctricas comunitarias. Después de esa intensa jornada citadina conocerían a Santa Fe de Antioquia, su historia, su cultura, sus calles empedradas y sus casas coloniales, para empatar después con una experiencia en la que vivirían en carne propia la cultura cafetera en Jericó, famoso por poseer los mejores cafés especiales del mundo y por último viajarían a Guatapé a empacharse del color de sus zócalos, de la cultura alrededor de uno de los cuerpos de agua más importantes del país y por supuesto vivir la aventura de subir a la piedra a mirar desde su tope cómo se ve una de las tierras más fértiles y bellas de la región.


06 Guagua con HelicópteroSalí, fue invitado a acompañarlos en la jornada dos, la de Santa Fe de Antioquia y Jericó. No fue poco lo que esperé a que llegara el día, y con esto me refiero a que si igual me hicieron la invitación con una semana de anterioridad, la verdad la ansiedad hizo que me parecieran dos. Con decirles que la noche anterior al día de salida casi no duermo, así como cuando eras pequeño y tenías paseo del colegio. Finalmente llegó el día y los conocí una mañana fresca al bajarse de la “Guagua”, como llaman ellos al transporte que nosotros conocemos como busetas (microbús); por cierto, a los amigos brasileros que leen mi blog, miren que aquí la escribimos con “S” no con “C”, así que no es una grosería.


con boricuasSaludé tímido, con una sonrisa en los labios, las expectativas vivas y unas ganas enormes por empatizar pronto con ellos. Agarramos carretera y supe que todo eso iba a convertirse en una experiencia inolvidable. Para explicarme les cuento que desde que el vehículo arrancó a rodar, comenzó a sonar la música que les gusta. Se preguntarán ¿qué escuchaban ocho Boricuas y tres paisas a buen volumen durante un paseo en una guagua? Apuesto a que se imaginan algo un tanto estereotipado como: Merengue a full, Salsa, tal vez reggaetón…  pues bien, se cantaban a viva voz las canciones de Fonseca y cuando terminaba una decían que querían el CD, luego se escuchaba una de Carlos Vives y hasta yo las palmeaba con ellos, después un vallenato de Jorge Oñate, en fin, sinceramente se conquistaron mi corazón colombiano al enaltecer la música de acá, oímos mucha otra y de variado género, incluida por supuesto la de su país, pero la verdad fue muy bonito sentirlos tan cerca a través de la música.

Mientras andábamos por la carretera que conduce al occidente, preguntaron y escucharon atentos todo lo que se tenía para contarles acerca de cómo se construyen y mutan los barrios periféricos de la ciudad. Aprendieron de historia, consultaron sobre política pues se maravillaron con el Parque Biblioteca Fernando Botero de San Cristobal; en el túnel de Occidente como se les fue la señal para escuchar música, decidieron que lo mejor era cantar, la verdad el corazón me vibraba con tanta energía y alegría.

07 Arriero en carreteras de AntioquiaPoco a poco mientras hablaban entre ellos me fueron incluyendo en la conversación, ¿y adivinen cuál fue el tema para romper el hielo? Pues mis crespos. Agarré confianza y entonces como buena Wikipedia comencé a lanzar datos y me le metí al rancho a Julio que era quien hacía el papel de guía. —Perdón por eso Juluis—. Ahora quiero anotar algo que a este corazón colombiano y mal educado no se le pudo escapar…  resulta que cada vez que nuestro conductor, Alejandro, quien conduce muy bien y especialmente de manera muy responsable, tenía que adelantar en carretera, y vuelvo a recalcar, sólo en lugares en los que se puede hacer y de la manera más responsable y respetuosa posible, todos nuestros amigos de Puerto Rico gritaban a todo pulmón y de manera auténtica.

05 Boricuas en Medellín

Se me ha quedado en la memoria algo muy particular que nunca voy a olvidar, con todo cariño, y lo recuerdo con esa pronunciación tan dulce de los nativos de Puerto Rico, esa que es cantada a ritmo caribeño y con la pronunciación de la letra “r” como si fuera una “L”; Pedro Cuevas, uno de ellos, decía una frase muy particular: “Cristo redentor, Jesús Sacramentado” —Y señalaba a Edna, una de sus compatriotas que estaba sentada en la silla del copiloto junto a su compañero de viaje Manuel—  “Edna, Edna, pregúntame tú ahí que hay que hacer para gestionar este negocio”; con esto se refería a hablar con el conductor para que le bajara al afán y evitara adelantar a otros vehículos. Tal vez se me escapen las palabras precisas, pero vuelvo e insisto, este corazón colombiano maleducado en la vías de Colombia, acostumbrado a recorrer largas distancias en las manos de uno que otro animalito vial, muy diferente y para nada tan respetuoso y responsable como Alejandro, no podía dejar de recalcar esos momentos que rememoro con una sonrisa.

08 caminando por la plaza mayorSanta Fe de Antioquia nos abrazó con su clima cálido a modo de recibimiento a eso de las nueve y media de la mañana. En cuanto pusieron los pies sobre el empedrado de la plaza mayor de uno de los pueblos más bonitos y emblemáticos del país, mis nuevos amigos hicieron lo que mejor saben hacer, disfrutar y dejarse sorprender.

09 Tomando jugo de Tamarindo en Santa fe de AntioquiaCon cámaras en mano y una sonrisa en el rostro iniciaron su recorrido apoyados en la guianza de Julio, quien nos llevó a tener el primer contacto cultural de impacto: tomarse un jugo de tamarindo. No todos se atrevieron a pedirse uno completo, eso sí, de los pocos que lo hicieron, todos quisieron probar al menos un sorbo. Su opinión en general fue positiva, les gustó, eso me pareció.

10 en portalón de SantaféLuego de refrescarnos caminamos por la callecita de acceso a la Plaza Menor desde la Mayor. Sus casas coloniales, con esas fachadas de portalones grandes y ventanas enmarcadas no fueron indiferentes para los lentes de sus cámaras; se quisieron tomar fotografías en cada esquina interesante y estuvieron atentos a leer las placas conmemorativas e informativas que se encuentran en casi toda pared del pueblo, ¿cómo no hacerlo en el pueblo donde nació Medellín, el que contiene toda la historia de lo fuimos, de lo que somos, si allí hasta las piedras tienen algo que contar?

11 Rincón festival de cine de Santa Fe de AntioquiaJulio nos guió hasta el Hotel Mariscal Robledo, muy reconocido en la región y pidió que nos dejaran entrar. Ya adentro uno de los empleados del hotel se nos puso a disposición y se encargó de hacernos una visita guiada llena de datos interesantes sobre la arquitectura, el diseño, algunos de los huéspedes ilustres que lo han visitado; nos mostró un espacio dedicado a rendirle homenaje al Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia, uno de los más notables de Latinoamérica; nos llevó hasta la piscina y ahí nos contó una que otra historia sobre los antiguos habitantes del lugar. Este espacio tiene una magia especial que invita a descansar o por lo menos, a tomarse una buena fotografía grupal para llevarse un buen recuerdo.

12 Boricuas en el Mariscal RobledoEn Santa Fe el viaje duraría poco, pues la experiencia que se les había prometido a nuestros visitantes era la de tener contacto con la cultura cafetera y eso sería en Jericó Antioquia. Así pues que un par de fotografías más, una pequeña caminata por la plaza mayor y un poco de contacto con los vendedores de artesanías y dulces que hicieron las delicias de boricuas y colombianos con su mercancía colorida y sabrosa. Por cierto, no se imaginan la sensación que causaron, —especialmente en Manuel— unas panelitas de coco que se ha sabido comprar. Con decirles que era un tarro plástico que podría contener tranquilamente unas treinta o cuarenta embelesadoras  bolitas y duraron, lo que nos demoramos caminando desde el frente de la Catedral Basílica hasta la Iglesia Jesús Nazareno, que queda a tres cuadras abajo en línea recta… lugar al que los llevé buscando la Iglesia Jesuita de Santa Bárbara… Julio todavía se está burlando de mí por ese pequeño detalle.

13 en plaza de Santa fe de AntioquiaDe ahí, fuimos a uno de los lugares más simbólicos y que no se puede perder ningún visitante que venga a Santa Fe de Antioquia; el puente colgante de Occidente, una “maravilla” de la ingeniería antioqueña del finales del siglo XIX. ¿Por qué la catalogo como maravilla? Pues porque cumple este 2015 nada más y nada menos que 120 años de haber sido construido, desafiando además de a las fuerzas físicas del universo, a la creencia de muchos, si no eran todos en su época, de que no soportaría ni siquiera el primer paso de los habitantes de Olaya hacia Santa Fe o viceversa. La historia del puente es tan fascinante como el mismo.


14 Frente al puente de OccidenteFue diseñado y construido por el ingeniero José María Villa Villa, al que le gustaba bastante el “Güarilaque”, es decir, el aguardiente y a quien cargaron en hombros luego de pasar de lado a lado con su familia y cuarenta cabezas de ganado para demostrarle a los habitantes de ambos pueblos, que el puente sí resistiría. Cuando lo lanzaban hacia el aire lo vitoreaban y decían en coro: “¡Qué viva el ingeniero Villa! ¡Qué viva!” y él les contestaba a viva voz: “NO, qué viva NO, qué Beba el ingeniero Villa, ¡Qué beba!”

15 selfie en puente de OccidenteEste puente que se suspende sobre el caudaloso río Cauca, les ofreció a mis nuevos amigos de Puerto Rico, un escenario fantástico para tomarse una buena selfie grupal. No alcanzo a recordar cuánto tiempo, ni cuantas veces le rogaron a Julio que los llevara hasta allá para recorrerlo por ellos mismo, pero ese reloj implacable marcaba casi el medio día y todavía faltaba atravesar de occidente a oriente el departamento para llevarlos a recolectar café a las montañas de Jericó. Así que nos empacaron en el microbús y agarramos camino hacia el suroeste antioqueño.

Eso quiere decir que hasta aquí este relato, por lo tanto, si quieren saber más sobre la experiencia de Salí con este grupo de boricuas, me toca ponerles ese mensajito que tanto se usa en estos casos, otra de esas frases de cajón que me veo obligado a usar, no se preocupen porque: “Esta historia, continuará”

Saludos a mis amigos de Puerto Rico: Manuel Alberto Jiménez, Edna Joan Toro, Edna Edit Díaz, Pedro Alonso Cuevas, Luis M, Lucas Colón Colorado, Lola Mercado Mellado y a Arlene Mendez desde Colombia, ha sido un placer conocerlos y compartir con ustedes este grato día de aventuras…  y a mis lectores, si quieren saber por qué le puse ese título a esta entrada, es decir, si todavía no lo intuyen, pues no se pierdan la segunda parte, que va a estar mejor.01 Boricuas en Santa Fe de Antuoquia

Yo ya lo hice, ahora te toca a vos, Salí a comer, a viajar, a vivir. 

Friday, 20 November 2015 10:36

ARMÉ FIAMBRE Y SALÍ PA’ BELMIRA

02 fiambre empacadoA paisa que se respete se le agua el ojito cuando escucha la palabra fiambre, se le inunda la boca porque los recuerdos que están atados a esta palabra lo tienen que transportar a tiempos felices. El fiambre has sido el compañero inseparable del jornalero, del paseador, del antioqueño que quiere a su tierra y la lleva en las venas.

Si se busca la palabra “fiambre” en el diccionario, se encuentra con que se refiere a un pedazo de pescado o de carne que luego de ser procesada, ya sea asada, ahumada o cocida, se guarda para ser consumida fría. En ese orden de ideas los embutidos listos para consumir como la mortadela o las salchichas lo son. Sin embargo, volviendo a esa memoria que tiene el paisa guardada en los tuétanos, el fiambre abarca algo más que un pedazo de carne; porque tiene que tener de todo. Si al caso concreto vamos de qué es y qué significa para la cultura paisa el fiambre, nos vamos a dar cuenta de que éste es el concepto básico de lo que es verdaderamente el plato típico del antioqueño de antaño. Muchos creen que la bandeja paisa es lo que se comían los arrieros por allá en la época en la que a lomo de mula se construyó este país, y resulta que no, porque la bandeja paisa es un invento de hace unos sesenta años o menos. En la época de la colonia no se comían fríjoles con chicharrón, arroz, carne molida y huevo, es decir, sí pero no, se comían pero no juntos como ahora.

Mi bisabuelo materno fue un arriero de cerdos. Benjamín Betancourt llevaba marranitos arriados desde Andes hasta los otros asentamientos cercanos del04 con los chiquis en Belmirasuroeste antioqueño y como los cerdos no pueden correr, ni siquiera caminar mucho de una sola tanda porque se mueren de un infarto, entonces era una tarea que requería de mucho tiempo y paciencia. Por eso, me contaba mi abuela, a mi bisabuelo le empacaban varios fiambres pa’l camino con diferentes preparaciones de carnes para que le alcanzara para varios días. El de pollo o gallina era para el primer día, porque es la carne que se daña más rápido, y llevaba su buena papa y su yuca sudada. Para los siguientes días la cosa era distinta, porque se le empacaban la carne y las guarniciones de manera distinta para que pudieran aguantar lo máximo, hasta que le tocaba cocinar en el camino por allá en el tercer o cuarto día.
05 Con mi esposa en Belmira

Me contaba mi abuelita también, que cómo las fincas eran tan grandes en extensión de tierra, incluso aquí en Medellín y en Envigado por ejemplo, a los jornaleros se les empacaba en su hoja de biao su buen fiambre para que comieran al desayuno y a la hora del almuerzo y repusieran fuerzas, porque por la distancia no podían volver hasta la casa y continuar con su labor hasta finalizar la jornada. ¿Les suena familiar esta situación? Cambie la hoja de biao o de plátano por una “coca” ̶ recipiente de plástico ̶ de Imusa, empaque el mismo arroz, la misma tajada de plátano maduro, una papa cocinada al vapor y el mismo pedazo de carne, o en su defecto, sobre todo si es final de quincena, un huevo frito o hervido, ̶ he visto casos en los que les empacan de los dos ̶ y tiene al mismo jornalero que no puede volver a la casa a almorzar, porque la distancia no lo deja. La ventaja del de antes, es que ese sí se podía “pegar una siestica”, el de hoy... “Nanay cucas pelao”.

 

Hoy por hoy éste concepto ya está asociado ̶ Y tristemente cada vez menos ̶ a algo por completo distinto al jornal de trabajo. El fiambre se hace para salir a06 Hojas de Biaopasear, para irse lejos y comérselo sentado en la hierba, en una piedra, al lado del camino, metido en un charco, en la cima de una montaña. El fiambre se arma y lo que menos importa es saber para donde irse, porque desde que haya comida empacada en hoja de biao, que se venga lo que sea. Se las pongo así: un paseo con fiambre es de esos que no lo dejan dormir a uno de la ansiedad; la devoción a este platillo es tanta, qué, ̶ Y esto lo juro por lo más sagrado que lo he visto con mis propios ojos ̶ si se daña el paseo, uno sale a comérselo aunque sea, a la puerta de la casa.07 chicharrón patudo y costilla frita

En ese orden de ideas, yo como buen paisa vibro con esa palabra, porque se me vienen recuerdos maravillosos a la memoria. Flashes en mi cabeza me hacen ver la piscina de ballenitas de Comfama de Girardota, del río el Pedral en Betania, del tren que te llevaba a Cisneros... se me viene a la nariz el recuerdo del olor de las hojas de biao o de plátano quemándose en la parrilla, el delicioso olor de todas esas delicias que estuvieron guardadas en el “atao” con cabuya... las papilas gustativas se me estimulan y anhelo de inmediato el sabor inconfundible del arroz con carne en polvo, del huevo duro, del chicharrón patudo... ¡No joda! Se me agua el ojito y se me paran los pelitos. ¿A vos no?Es por eso que cuando mi esposa me dijo que nos hiciéramos un fiambre bien sabroso y agarráramos camino para cualquier parte para comérnoslo, no lo tuve que pensar. Sin más nos fuimos para la plaza de mercado y nos conseguimos las hojas de biao y un ovillo de cabuya. Compramos la carne que creímos era necesaria y nos fuimos para la casa a ponernos manos a la obra... ¿Para dónde nos íbamos a ir? Eso era lo de menos, ya veríamos.

 
¿Cómo se prepara un fiambre paisa?
 
08 Ingredientes para un fiambre paisa

No teníamos tiempo para hacer los fríjoles, así que resolvimos con una lata de esas del mercado. Pusimos a cocinar las papas en agua y sal, a la vez que un par de huevos. La carne de res y las costillas corrieron más o menos con la misma suerte, sólo que con un poquito de pimienta y alguna que otra especia para mejorar el sabor. El paso a seguir fue ponerle atención a los fritos; en aceite caliente echamos primero los chicharrones hasta que quedaron con la garra crujiente y la carne jugosa. Les siguieron el camino las costillas, que luego de que estuvieron cocidas, cayeron en el aceite hirviendo por unos dos o tres minutos. ¡Vénganse! Pa’ca las tajadas de plátano maduro y listos los fritos. La carne de res luego de estar cocida la pasamos por la procesadora para hacerla polvo... hubiera sido ideal usar un molino, pero estamos evolucionando y ya no hay espacio en nuestros apartamentos modernos para esa “máquina de moler” que no podía faltar en ninguna casa antioqueña para moler la carne y por supuesto el maíz para las arepas. Tomamos un poco del arroz que ya había hecho del almuerzo de ese día, asamos un par de arepas y ya estábamos listos para prepararlos y amarrarlos.09 Fiambre armado listo para amarrar

Para armar se lavaron bien las hojas de biao y luego pasaron al fuego. Tiene que ser a la llama para que se “curen”, esto quiere decir que al deshidratarse se sellan, lo que las hace más suaves y resistentes para que no se rompan al doblarlas. Hay que tener cuidado de que no se quemen. Luego simplemente con esmero se sobreponen dos o tres dependiendo del tamaño y se adicionan todos los ingredientes. No crean, hasta para eso hay que tener “maña”, para que queden bonitos, para que se vean apetitosos, mejor dicho, con presentación de emplatado que llaman ahora, sólo que en este caso es de emhojado, emvueltado... ustedes me entienden. Al final se doblan las hojas con cuidado de que no queden espacios, se amarran con una cabuya ¡Y listo calisto! “Habemus fiambre papá”.


10 Bienvenidos a BelmiraUna vez resuelto el grueso del tema, se viene lo demás, como por ejemplo ¿Pa’dónde agarramos a comernos el fiambre? En este caso lo único que hicimos fue un pequeño debate en el que sopesamos lugares conocidos con lugares por conocer. Yo, en lo personal siempre tiendo a alargar el prontuario, a buscar nuevos horizontes, así que en la discusión le propuse a mi esposa ir a un lugar al que no había ido con ella, uno que conocí cuando estaba joven y era crédulo e ignorante, un bello pueblito que visité varias veces dizque para pescar trucha en sus ríos, ¡ja! Y fui dizque con amigos ¡Jaja!

11 Iglesia de Belmira

Belmira Antioquia es un pueblo de la subregión del norte del departamento. Está a unas dos horas de camino 

desde Medellín subiendo hacia San Félix y se sigue derecho luego de San Pedro de los Milagros. Es pequeño, tiene unos siete mil habitantes, de casas coloridas y de gentes amables al trato... antioqueños al fin y al cabo. Como pertenece a una región reconocida por la ganadería de leche, se ven más vacas que personas a lo largo de la carretera. Los paisajes son preciosos, de todos los verdes posibles y tiene mucha agua, muy fría, perfecta para las truchas, por eso es reconocido también. Es común encontrar en sus riachuelos muchos pacientes pescadores desde muy temprano y hasta muy tarde en la noche tratando de atrapar truchas arcoíris.

 

12 El pueblo de Belmira

Sin embargo, siempre existe la posibilidad de pescar en trucheras, den las cuales sí es segura la pesca porque los peces están cautivos en un estanque del que los sacas y se van de una para el sartén, si esa es tu intención, o si no, te los descaman, destripan y empacan para que te los lleves a la casa. Cómo yo no soy un pescador profesional y tampoco es que sea muy paciente que digamos ¿Adivinen por qué siempre llegaba a la casa con pescado? Y cómo un héroe, hinchando pecho y todo por la hazaña.

13 Marce Gertru y Jacobo en Belmiraç

Nos fuimos temprano para viajar sin prisas. Llegamos al pueblito y dimos unas vueltas, nos tomamos las fotos de rigor en la plaza y frente a la iglesia, a la que Marce entró a pedir los tres deseos... yo ya lo había hecho hacía muchos años, respiramos un poco de aire puro, estiramos las piernas y me fui a buscar indicaciones sobre dónde quedaba la cascada “La Montañita”, pues alguien me la había recomendado. Un señor muy amable me dijo cómo llegar: sólo había que tomar un camino y avanzar hasta el puente amarillo, y por ahí el camino me llevaría solito.

14 Camino destapado y paisaje de Belmira

Veinte minutos después de estar perdidos por una carretera destapada que impone desafíos propios para hacer trial en campero, se nos acabó el camino y no encontramos el bendito puente. Pero como no había afanes, ni necesitábamos llegar a ese lugar específico para comernos los fiambres, nos devolvimos despacio y justo donde encontramos un buen lugar en el que el río descansa en una curva muy bella, nos bajamos, extendimos el mantel a cuadros, dispusimos nuestras cosas y de ahí en adelante nos dedicamos a descansar; excepto Jacobo que quería jugar con su pelota preferida y la Gertru que quería explorar el terreno a un kilómetro a la redonda.

15 Tumbado en la hierba haciendo picnicEs increíble el efecto que causa la naturaleza en el hombre moderno. No sé si a usted le pase lo mismo querido lector, pero tirarse boca arriba en la hierba, con el rostro al cielo, escuchando el trinar de los pájaros y el correr del agua, respirando aire de verdad, no de ese particulado del que se respira en la ciudad, causa unos efectos terapéuticos tan profundos que parece increíble, que lo hace sentir a uno extraño, como parte de todo eso y a la vez, tan alejado de la naturaleza. Nos dejamos llevar y comenzamos a pacificar los pensamientos, a dejar de pensar en todo y en nada en particular... bueno, lo confieso, yo sí estaba pensando en algo muy específico.


01 Fiambre servido¿Qué más puedo hacer? Desde que se gestó la idea de hacerlos, más el tiempo invertido en armarlos, hasta ahora que los tenía rendidos a mis pies, listos, casi que podía oírlos gritándome desde la canasta que de una vez terminara con esto. Así es, no había hecho más que imaginarme hincándoles el diente. Y entonces llegó el momento ¡Casi que no!

16 Comiendo fiambre en el río de Belmira

Me temblaron las manos al quitar la cabuya, pero no me tembló la mano armada con la cuchara para hacerles justicia. Estaban fríos, por eso se llaman así pero el lugar, lo ceremonioso del momento, la compañía, hicieron que los sabores fueran perfectos, acentuados por el ahumado de la hoja que los contuvo. ¡Delicia! ¡Nirvana! ¿Qué más quieren que les diga? Todo cobró sentido, hasta la existencia misma porque para eso habíamos hecho lo que habíamos hecho.

Un recuerdo nuevo para aguar el ojito se nos clavó en el corazón gastronómico. Olores, sabores y sensaciones que se van a quedar ahí para toda la vida.

17 Felices Salí a Belmira

Con la barriga llena y el corazón contento, meditamos un poco sobre cómo nos sentíamos al hacer honor a nuestra cultura de manera tan sencilla y tan sentida. Tumbados sobre la hierba, con el rostro al cielo y una sonrisa en los labios, nos dimos cuenta de que estábamos felices.

Así de sencillo se vive feliz. Animate, armá tu fiambre y Salí a recorrerte Antioquia, porque a todos nos gusta salir, a comer, a viajar, a vivir.

¿Ya viste el video de esta experiencia?

No te lo puedes perder está ¡Buenísimo!

CLICK AL SIGUIENTE LINK:

https://youtu.be/CTDeoLpkI9M

 

Quien iba a pensar que la felicidad costaría $2.000 pesitos. 

Últimamente he visto con horror que los alumnos en la universidad de Medellín, se estaban entrando a las clases con vaso lleno de hielo, un refrescante líquido verdoso y sal al borde de dicho vaso. Lo describo usando para calificar el hecho con el adjetivo "horror", porque el licor no está permitido dentro de las instalaciones universitarias, así que confieso que me escandalicé. Entonces me dio por indagar y me he encontrado con la sorpresa de que no es licor, es una opción muy refrescante que se han inventado en la tienda de la facultad de comunicaciones, para refrescar la monstruosa sed de la que hemos tenido que ser víctimas por estos días, de cuenta de los calores infernales que estamos padeciendo en la ciudad de la eterna primavera.

Se llama "michelada de Quatro" La venden en el kiosko de la UdeM y sinceramente me tiene extasiado y feliz. Zumo de limón, hielo, gaseosa Quatro toronja, sal en el borde y listo,es nada más ni nada menos que la respuesta para estos días calurosos que estamos viviendo en Medallo de cuenta del fenómeno del niño. 

Por mi parte creo que me hice fan de este invento, y ya me dijeron que lo probara con Montain Dew y con Sprite. Estoy más que dispuesto y cuando lo haga, también se los cuento.

Tomen nota señores de las ventas y del mercadeo; no sé que tan sana sea esa combinación de la sal, el limón y la gaseosa, pero lo que sí sé, es que me ha gustado y que una vez de vez en cuando, no me hará mucho daño. 

‪#‎SalíAVivir la refrescante sensación de una Quatro michelada. Recomendadísima.

 

No creo que haya publicado una fotografía más sugestiva que ésta aquí en Salí. ¿Cómo les parece?

La cara de felicidad de la fotografía opaca un poco -o por lo menos esa es mi esperanza- el obvio despeluque. Pero en mi defensa voy a decirles que aunque sí, estaba recién levantado, desayunar bañado es para la semana, no para los fines de semana en los que se está paseando.

Un amigo, Jota, me invitó a pasar un fin de semana con Marcelita y mis chiquis a su finca en Versalles Antioquia.

Relajo, descanso, paz, aire puro, felicidad...  en resumidas cuentas, justo lo que uno se merece.

El último día, lunes festivo, nos levantamos en medio de una lluvia "mojabobos" constante. -Quiero que conste que a mí no me mojó nadita- Hacía un frío de padre y señor mío, la niebla se negaba a dejar la montaña, en fin, estaba paramosa, para tener encima una cobija bien piernona y bien gritona.

Jotica nos invitó a desayunar, nos pidió que nos pusieramos las "arrastraderas" empacaramos a los chiquis y nos llevó a comer arepa de choclo y torticas de choclo con cebolla. Aquí empieza una de las experiencias máximas de la vida desayunando, la mejor de mi vida.

Lo primero a lo que le echamos mano cuando llegamos fue a las torticas de choclo, en total, entre cuatro pagamos veintiseis (26) de éstas...  ¡No friege! qué cosa tan buena!

Ahora sí, hablemos de lo que vinimos a hablar, de la arepa.

Y si les cuento que me la comí en uno de esos típicos caspetes a lado de carretera hecho con palos, tejas de zinc y de lata... que estaba lloviendo, que hacía mucho frío porque nos envolvía una niebla espesa, que teníamos mucha hambre, que doña Maria Elena la dueña del lugar nos recibió con una sonrisa de oreja a oreja y con esas palabras dulces y abrazadoras que sólo un campesino antioqueño tiene para quien lo visita... y si les sigo contando que esta arepa estába hecha con puro choclo y el quesito era campesino y que estaba calientita, humeante porque la masa había sido acabada de moler...  y si para acabar de ajustar les cuento que me la comí con unas ganas tan grandes que en este momento se me hace agua la boca con sólo recordar...  y si para terminar les cuento que me la pasé con un chocolate caliente al que le había metido una buena porción de quesito adentro para que al morderlo me chirriaran los dientes...

¿Les hago sentir envidia? pero de la buena por supuesto, eso espero.

#SalíAComer Arepa de choclo con quesito y chocolate en un caspete de carretera, a unos cinco kilómetros de la entrada hacia Montebello Antioquia. Ha sido una de las experiencias más ricas que he tenido, porque estaba con mi esposa, mis chiquis Jacobo y Gertrudis, con mi amigo Jota y su esposa Vanesa y estabamos en medio de un muy buen paseo de fin de semana. ¡Esto es vida!

Ahora te toca a vos; Salí a comer, a viajar, a vivir.

  

Page 10 of 10

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209

Warning: mysqli_close(): Couldn't fetch mysqli in /home2/salic274/public_html/libraries/joomla/database/driver/mysqli.php on line 209